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Una combinación de fármacos contra la hipertensión y la diabetes, posible nueva estrategia contra el cáncer

Investigadores de la Universidad de Basilea (Suiza) investigan los efectos antitumorales de la combinación de dos fármacos de uso común contra hipertensión, síndrome metabólico y diabetes.

Dos fármacos de uso común
La metformina es un fármaco de uso común contra la diabetes tipo 2. Reduce los niveles de azúcar mediante la ralentización de la liberación de glucosa por parte del hígado y la absorción de azúcar procedente de los alimentos. También sirve para combatir la resistencia a la insulina al hacer a las células más sensibles a esta, además de tratar la obesidad y favorecer la pérdida de peso en personas que no tengan diabetes o pre-diabetes. Más recientemente, se han descubierto nuevos usos, como por ejemplo el tratamiento del síndrome poliquístico. También se ha descubierto en estudios de laboratorio con animales que podría influir sobre los procesos metabólicos asociados al envejecimiento y trastornos relacionados con la edad. Se están llevando a cabo estudios clínicos de los efectos de la metformina sobre la esperanza de vida.

Investigadores de la Universidad de Basilea, Suiza, descubrieron hace unos dos años que la metformina, combinada con un fármaco contra la hipertensión (la sirosingopina, de uso común desde hace más de 50 años), puede impedir el crecimiento de tumores. Esto les llevó a emprender nuevos estudios para determinar cuál es el mecanismo de acción de este cóctel de fármacos. En un reciente artículo publicado en Cell Reports, los científicos describen el mecanismo antitumoral. La combinación de metformina y el anti hipertensivo elimina el suministro de energía de la célula cancerígena, lo cual provoca su apoptosis (muerte celular).

Dejar sin energía a las células tumorales
Para crecer y desarrollarse, las células cancerígenas necesitan grandes cantidades de energía. En este proceso, la molécula NAD+ cumple un papel primordial, pues convierte los nutrientes en energía para las células. Los investigadores de la Universidad de Basilea han descubierto que tanto la metformina como el antihipertensivo impiden la regeneración de esta molécula, y de dos formas diferentes.

Muchas células tumorales emplean glicólisis para convertir el azúcar en lactato. No obstante, cuando hay demasiado lactato, la vía de glicólisis queda bloqueada. Para evitar esto, las células tumorales disponen de transportadores de lactato. Es aquí donde intervienen los dos fármacos, la metformina y la sirosingopina. Este último bloquea los dos transportadores de lactato más importantes. Esto, a su vez, provoca altas concentraciones de lactato en el interior de las células, lo que a su vez impide la función de la molécula NAD+. Por su parte, la metformina bloquea una de las dos vías celulares que favorecen la regeneración de NAD+.

De este modo, la combinación de metformina con sirosingopina provoca una escasez de energía en las células cancerígenas que en último término provoca su muerte. Los autores del estudio concluyen que la combinación de ambos fármacos “podría ser una estrategia anticancerígena viable”.
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